¿Qué es la ciudadanía digital? Parte 1

Este es el primero de una serie de artículos sobre Ciudadanía Digital. El propósito no es dar cátedra de todo lo existente sobre el tema (sería imposible); sino motivar inquietudes y ayudar a tomar conciencia, sobre todo. En este primer artículo se definirá la ciudadanía digital y las áreas que comprende.

Conocer y aplicar esas buenas prácticas es de suma importancia puesto que permite disfrutar de las tecnologías y el ciberespacio de un modo seguro, saludable y provechoso para todos, además que previene respecto de comportamientos digitales perniciosos tales como:

  • la usurpación de identidad digital o phishing
  • el ciberacoso o bullying
  • el acoso sexual o grooming
  • la extorsión sexual o sextorsion
  • o el porno vengativo o revenge porn.

¿Qué es ejercer la ciudadanía digital?

Tal como sucede en las comunidades fuera de línea, un integrante de una comunidad o ciudad digital no es per se un ciudadano de esa comunidad digital. El ejercicio de la ciudadanía digital supone bastante más:

“… la comprensión de asuntos humanos, culturales y sociales relacionados con el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), así como la aplicación de conductas pertinentes a esa comprensión y a los principios que la orientan: ética, legalidad, seguridad y responsabilidad en el uso del Internet, las redes sociales y las tecnologías disponibles”. (Wikipedia)

Ser un ciudadano digital implica no solo utilizar las tecnologías, sino también comportarse en relación con ellas; lo cual requiere formarse y desarrollar una serie de competencias y habilidades que nos permitan:

  1. El uso provechoso y crítico de las TIC
  2. Una participación responsable en las comunidades virtuales.

Formación en ciudadanía digital

Este uso provechoso y responsable incluye aprender y formar en: recuperar, comprender, evaluar, utilizar, crear, compartir información y contenido a través de distintas herramientas, de manera crítica, ética y eficaz con el fin de participar de manera útil y segura en actividades sociales y culturales de las diferentes comunidades virtuales.

Los profesionales de información y/o docentes tenemos que formarnos primero a nosotros mismos para luego, poder enseñar a los demás una ciudadanía digital productiva, segura y saludable.

La ciudadanía digital abarca 9 áreas en la que es necesario desarrollar competencias:

  1. Etiqueta
  2. Acceso
  3. Leyes digitales
  4. Alfabetización digital e informacional
  5. Comunicación
  6. Comercio
  7. Responsabilidades y derechos
  8. Seguridad
  9. Salud y bienestar

Estas 9 áreas se nuclean en torno a tres ejes Respeto, Educación y Protección:

  1. Respeto a uno mismo y a los demás
    1. Etiqueta: desarrollar respeto por las normas y los estándares de conducta en los espacios digitales
    2. Acceso: desarrollar respeto y apoyo completo a las iniciativas que promueven la inclusión digital
    3. Leyes digitales: aprender a usar éticamente la información propia y de terceros en la red según las leyes existentes
  2. Educación
    1. Alfabetización digital e informacional: enseñar y aprender sobre el uso provechoso de los dispositivos electrónicos, las herramientas digitales y los contenidos que a través de ellos se comparten
    2. Comunicación: enseñar y aprender sobre el intercambio electrónico de información
    3. Comercio: enseñar y aprender a realizar compras y ventas de productos y servicios a través de servicios y herramientas electrónicas
  3. Protección
    1. Responsabilidades y derechos: conocer, respetar y proteger los derechos propios y de terceros en los espacios digitales. Cuando no respetan estos derechos se producen ciberdelitos contra las libertadores, bienes o derechos de las personas
    2. Seguridad: desarrollar precauciones en el uso de las tecnologías
    3. Salud y bienestar: buscar y proteger el bienestar en el uso de las tecnologías; estudios ergonómicos (postura, ojos, manos etc)

¿Cómo es un ciudadano digital responsable y saludable?

Es una persona que al momento de relacionarse con las tecnologías:

  • Es capaz de usarlas según sus características tecnológicas
  • Reconoce y puede controlar sus emociones en el ciberespacio
  • Reconoce y respeta la diferencia entre lo íntimo, lo privado y lo público, tanto de sí como de los demás
  • Está preparado para hacerse cargo de sus propias decisiones digitales
  • Cuida y vela por el respeto a todos los usuarios, inclusive a sí mismo
  • Cuida y está comprometido con los derechos de todos los usuarios

Conceptos propios del ejercicio de la ciudadanía digital

  • Identidad digital: se nutre de aquellos contenidos que se suben a la red. Muchos son subidos voluntariamente por nosotros y otros son subidos por terceros sin que nosotros hayamos dado nuestro consentimiento. Nuestra identidad la definen los contenidos existentes en la Web. Tal es la importancia de nuestra identidad digital, que a diario se nos recomienda prudencia para subir contenidos propios y consentimiento para subir contenidos de los demás.
  • Huella digital: son los rastros que vamos dejando por nuestra interacción en las redes, a través de lo que buscamos, elegimos, subimos, compramos, comentamos. Todos estos datos nos pintan como personas: nuestra identidad, preferencias, necesidades y en el mejor de los casos son monetizados por empresas con las que no tenemos ni la menor relación ni conocimiento. En el caso extremo, nuestras huellas digitales son información posible de rastrear por entidades de vigilancia y control. Si bien aún no es posible navegar e interactuar sin dejar rastros, sí podemos gestionar nuestras huellas digitales.
  • Reputación digital: es lo que se dice de una persona o una organización y define su aceptación o rechazo por los demás. En el ciberespacio a las palabras no “se las lleva el viento” sino que tienen una permanencia en el tiempo perjudicial para el afectado. Todo puede afectar nuestra reputación digital, un rumor, un meme, un comentario difamatorio o un tuit mal intencionado por parte de alguien. Este tema es complejo porque se barajan dos derechos fundamentales de las personas, el derecho al buen nombre por un lado y el derecho a la libre expresión por el otro.

Espero que te haya gustado este artículo. Te esperamos en el próximo artículo de esta serie: ¿Qué la ciudadanía digital? Parte 2: las esferas de lo íntimo, lo privado y lo público.

📌¿Sabías que este y otros temas tan o más interesantes componen el curso Competencias digitales que comienza el 29 de abril? No te lo querrás perder.

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